La Casa de las Flores

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By Jaime A. Ramírez Araújo

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Se podría decir que el protagonista de esta novela es el de mayor peso narrativo: Néstor Padilla, hijo de maestro, de convicciones republicanas, joven a punto de ingresar en la Universidad de Madrid cuando estalla la guerra civil; con el alma y el empeño de escritor, referente y cronista del relato y siempre comprometido con sus seres e ideales queridos.

O la indómita heroína, Gloria, brava miliciana, amante de Carmelo Mayorga, profesor del Instituto de Teruel, fogosamente entregado a ella y a la causa republicana, sacrificado como tantos docentes, en el Madrid sitiado de 1936. O el mismo Carmelo, autor del texto que nuclea la historia con su pulso emotivo y referencial.

O, también pudiera serlo, Luis Mayorga, hijo de ambos, abandonado en las garras de la barbarie y la intolerancia, recuperado del naufragio por Néstor, en Toledo. O Carmelito, hijo del Luis emigrante en tierras americanas y de la dulce Nélida mitad española mitad mejicana, último testigo y heredero de los tiempos de la sinrazón, el olvido y la distancia.

O, igualmente, Huberto, el amigo de Néstor y Carmelo con quienes compartiera el sublime privilegio de recibir el tesoro más noble que un ser humano adquiriera, de la mano de sus maestros prodigiosos que iluminaron sus días y venturas: Raimundo, Conrado, Aurelio, Leonardo y Allan. Podrían serlo ellos mismos sin duda. O bien serlo, asimismo, los valores e ideales que les infundieron y que destilan en sus avatares y aventuras: resistencia, valor, inteligencia, sensibilidad y lealtad. Frente al desarraigo, la soledad o el sufrimiento, en el epicentro o a lo largo de los territorios y caminos desprendidos de la tragedia.

Pero no lo es si no la memoria, sustancia constitutiva y evocadora de la narración y porque guía el afán del autor y el desarrollo de la vida y acción de los personajes. La memoria, verdadero motor y corazón de la novela que se ha escrito por, desde y para ella desde la primera a la última línea. Desde donde también las flores reclaman su papel primordial como señales luminosas de vida y futuro, elementos intercambiados desde su función natural esplendorosa hasta su correspondencia humana. Las flores del espíritu y del conocimiento y la búsqueda de la comprensión de las leyes que nos rigen desde siempre.

La Casa de las Flores